Preparar el espacio para instalar un parque infantil en el jardín
Antes de instalar un parque infantil, conviene pensar bien en el lugar donde se va a colocar dentro del jardín. Lo ideal es elegir una zona con espacio suficiente alrededor de la estructura. Así los niños pueden moverse con libertad al bajar de un tobogán, correr de un juego a otro o balancearse en un columpio. Dejar un pequeño perímetro libre ayuda a que el juego sea más cómodo y seguro.
También es importante fijarse en cómo es el terreno del jardín. Si el suelo está a nivel, la instalación suele ser mucho más sencilla y estable. Cuando hay ligeras pendientes o pequeñas irregularidades, puede ser recomendable preparar un poco la zona para que la estructura quede bien asentada. A veces basta con nivelar ligeramente la superficie o elegir una parte del jardín más regular.
El tipo de suelo también influye en el confort de juego. El césped natural o las losetas de caucho son dos de las superficies más habituales para instalar un parque infantil. El césped resulta agradable para jugar y se integra bien en el jardín. Las losetas de caucho, por su parte, ayudan a crear una superficie más estable y amortiguan mejor posibles caídas, especialmente en las zonas donde los niños se deslizan o saltan. Preparar bien este espacio permite que el parque infantil se integre mejor en el jardín y que los niños puedan disfrutarlo con tranquilidad durante mucho tiempo.
Qué tipo de parque infantil elegir según la edad y el número de niños
Una vez elegido y preparado el espacio en el jardín, llega el momento de pensar qué tipo de parque infantil encaja mejor con los niños que lo van a disfrutar. La edad es un buen punto de partida. Cuando son pequeños, suelen disfrutar con juegos más sencillos, con un tobogán fácil de subir o asientos pensados para ellos. A medida que crecen, empiezan a buscar más movimiento: balancearse, trepar o pasar de un juego a otro.
También merece la pena pensar cuántos niños van a jugar al mismo tiempo. Si hay varios hermanos o es habitual que vengan amigos a casa, elegir un parque infantil con varios elementos permite que todos encuentren su sitio para jugar sin tener que esperar demasiado.
Por último, muchas veces la elección también pasa por pensar en lo que más ilusión les hace. Algunos disfrutan especialmente balanceándose en el columpio durante largos ratos, mientras que otros prefieren subir al tobogán una y otra vez. Elegir una estructura que combine distintos juegos ayuda a que el parque infantil siga siendo un lugar divertido con el paso del tiempo.
Materiales resistentes pensados para los parques infantiles exteriores
Cuando un parque infantil está en el jardín, es normal que el sol, la lluvia y el uso diario acaben dejando algo de desgaste. Estos juegos están pensados para exterior y utilizan materiales preparados para resistir bien, pero con un pequeño mantenimiento de vez en cuando pueden mantenerse en buen estado durante muchos más años.
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Estructuras de madera
La madera encaja muy bien en el jardín y tiene un aspecto más natural. Con el tiempo puede perder algo de color por el sol o la lluvia, algo bastante normal. Para mantenerla bien, conviene aplicar cada cierto tiempo un protector o lasur para madera exterior, que ayuda a protegerla de la humedad y a conservarla durante más tiempo.
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Estructuras metálicas
Las estructuras metálicas suelen ser muy prácticas porque requieren poco mantenimiento. Normalmente están tratadas para resistir la intemperie, así que basta con revisarlas de vez en cuando y comprobar que tornillos y fijaciones estén bien ajustados.
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Elementos de plástico
Los asientos de los columpios o algunos juegos para los más pequeños suelen ser de plástico resistente, un material que aguanta bien el uso y las condiciones exteriores. Con el sol pueden perder algo de color con los años, pero se pueden mejorar con renovadores o hidratadores de plástico. En la mayoría de los casos, una limpieza ocasional con agua y jabón es suficiente para mantenerlos en buen estado.